jueves, junio 21, 2007

LA PEREZA ES LA MADRE DE TODOS LOS VICIOS

Y como madre hay que respetarla. Dicho esto sobra cualquier excusa sobre mi desidia a la hora de ponerme a escribir, y la verdad que se nota la oxidación porque, cuando uno pierde la costumbre de darle a la tecla, se hace bastante pesado retomar tan sana afición. Lo bueno es que como no tenía pensado ganarme la vida con esto y nadie me paga por escribir me puedo permitir estos lujos. Creo que ha sido mi subconsciente el que me ha puesto un poco las pilas, entre otras cosas porque con la de trabajo que se me amontona estos 3 meses de verano, conservar mi salud mental pasaba obligatoriamente por pararme un poco a pensar.
Se me están juntando las fiestas de San Juan en Soria, la mudanza de tierras pucelanas, los 200 examenes que tengo para septiembre y otros tantos formularios que tengo que rellenar antes de poder declararme oficialmente erasmus (y buscar techo en tierras italianas). Sin duda lo de la mudanza es lo menos atractivo de esa lista (si, menos incluso que los examenes), y es que es una de esas cosas a las que nunca te acostumbras (y eso que desde los 18 añitos salgo a 2 mudanzas por año). Creo que en la lista de cosas que menos me gustan estaría entre "recibir una patada de Roberto Carlos en el escroto" y "hacer el Camino de Santiago a la pata coja".
Resulta increible la de mierda que puedes acumular en un sólo año sin darte cuenta, pero es cuando empiezo a meter todo en cajas cuando realmente soy consciente de que posiblemente tenga un principio de síndrome de Diógenes que me harán salir en la tele dentro de unos años. Estoy convencido de que en otra vida viví una guerra o pasé por una época de necesidad que se resume en el típico sentimiento de "no lo voy a tirar que fijo que sirve para algo" y que deriva en un axioma: no sólo no te va a valer para nada todo lo que has guardado sino que el último día vas a sacar más bolsas de basura que los concejales de Marbella. Vamos, que McGyver en mi casa podría montarse un parque de atracciones...
Y como sólo de pensarlo me está entrando la galbana voy a dejar de escribir que tampoco es bueno pegarse el atracón el primer día.
Por cierto, para demostrar que soy todo un hombre del Renacimiento y me prodigo en diversas ramas del arte y la cultura tales como escribir, dibujar o tocar el arpa de boca, si consigo algún medio para escanear pajas mentales que ilustren lo que escribo dejaré constancia de ellas aquí.
Lo dicho, a ser buenos.

Escuchando: "It's a man's man's man's world" de James Brown (D.E.P)

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

parece q la cosa va de listas...ya sebes q tu en la mia tienes un rinconcito, en la vip!!!un besazo!!

11:19 p. m.  
Blogger Alvalitros said...

entendiendo vip como very impresentable person, vaya eso por delante...

12:08 a. m.  

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